10 noviembre, 2018 / by admin

Ampliar “hasta el último día de plazo” el pago de impuestos

Que las domiciliaciones bancarias no tengan que abonarse cinco días antes de que finalice el plazo de presentación como ocurre actualmente. Esta propuesta es sólo una de la batería que la Federación Nacional de Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) presentó este lunes ante los responsables del Ministerio de Hacienda. Además, denuncian la paradoja de que, a veces, la digitalización se convierte en un importante escollo a la hora de realizar ciertos trámites online con la Administración.

Los autónomos se podrían ahorrar un pico en intereses de demora y recargos si Hacienda acepta la propuesta de ATA de que los impuestos domiciliados se puedan abonar “hasta el último día de plazo”.

Pese a que el plazo de presentación ante Hacienda finaliza los días 20 de cada trimestre, los pagos vía domiciliación bancaria de las declaraciones positivas -las que salen a pagar- han de realizarse cinco días antes, como mínimo. Así lo denunció este lunes la Federación que preside Lorenzo Amor ante los responsables del Ministerio de Hacienda en la jornada que cada año se celebra bajo el Convenio para la detección de trabas administrativas para el colectivo de autónomos, en vigor desde 2014. “No tiene lógica ninguna. La administración debe equiparar ambos plazos”, afirmó Amor tras la reunión. Más aún si se tienen en cuenta las fechas en las que los autónomos cobran sus facturas, “muchas pasado el día 15”.

Llevar la medida adelante no debería ser complejo. De hecho, en las comunidades forales de País Vasco y Navarra no se da esta brecha y tanto la presentación como los plazos pueden efectuarse hasta el día 25 de cada mes. Adolfo Jiménez, vicepresidente de la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Técnicos Tributarios y Asesores Fiscales (FETTAF), integrada en ATA, comenta a este respecto que “ya no es que pidamos que se amplíe hasta el día 25 como ocurre en estas comunidades autónomas y que, dicho sea de paso, no entendemos por qué no podría hacerse, pero sí insistimos en que se las domiciliaciones puedan efectuarse hasta el día 20”.

De eliminarse esta traba, se reducirían los costes que han de soportar los autónomos. De hecho, para evitar que Hacienda aplique el recargo de hasta el 20% por haber presentado el impuesto y no haberlo podido abonar, muchos autónomos optan por pedir un aplazamiento. Práctica que, desde FETTAF afirman “resulta bastante habitual, ya que con ello se gana tiempo y los intereses de demora se reducen al 3,75%”.

En los cuatro años de vigencia del convenio se han detectado y comunicado a los sucesivos Gobiernos más de 240 trabas (aproximadamente 30 cada anualidad) que complican el día a día de los trabajadores por cuenta propia. Muchas de ellas han quedado recogidas en la Ley de Medidas Urgentes para el Trabajo Autónomo, como por ejemplo la posibilidad de cambiar de base de cotización hasta cuatro veces durante cada ejercicio o que las altas y las bajas tengan efecto el día que se producen y el primer o último día de mes.

Cabe destacar que los dos últimos logros que se han conseguido en materia fiscal. El primero el mantenimiento del mes de febrero como tope para presentar el modelo 347, que recoge la declaración anual de operaciones con terceras personas por importe superior a 3.005 euros. El segundo el anunciado este martes por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por el que se prorrogará un año más los límites de 150.000 y 250.000 euros establecidos para los autónomos que tributan en el régimen de módulos.  En este sentido Lorenzo Amor, recordó que “cuando se ponen las cosas fáciles la gente se anima a emprender y los autónomos consiguen mantenerse en su actividad”.

Las trabas del cese de actividad y los errores bancarios

En palabras de Lorenzo Amor, otra de las trabas que el Ejecutivo ha de solucionar de manera “urgente” es el cese de actividad o paro de los autónomos. “Como ya dijo el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, cotizar por cese de actividad es una estafa. La mayoría de los autónomos que cotizan por esta contingencia están en el sistema de módulos que son, precisamente, los que más dificultades tienen a la hora de demostrar que están en pérdidas”. Punto éste en el que rechazó de forma tajante la intención de Trabajo de hacer obligatoria la cotización por esta eventualidad. “No estoy dispuesto a aceptar parches”, aseveró.

Que la Administración correspondiente devuelva o las entidades financieras asuman los intereses de recargo en el caso de los autónomos que se hayan demorado en el pago de sus obligaciones (devoluciones…) y se demuestre que se debe a un error bancario, es otra de las cuestiones sobre las que Hacienda tendrá que poner negro sobre blanco en los próximos meses.

También se trasladó la necesidad de que el elenco de entidades financieras del país trabajen con todas y cada una de las Administraciones (central, regional y local). “Hemos tenido el caso de una señora de 80 años que tuvo que sacar 12.000 euros de un entidad y trasladarse, dinero en mano, a otra para poder cumplir con sus obligaciones fiscales”, relata Jiménez.

 

Digitalización y duplicidades

No son estas las únicas trabas que ATA y sus Federaciones asociadas han trasladado a Hacienda y que según Lorenzo Amor “este año superarán la treintena”. Se da la circunstancia de que la digitalización se ha convertido en un escollo a la hora de realizar trámites como darse de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos). Esta gestión sólo puede realizarse de forma telemática a través del sistema RED. La paradoja se da a la hora de obtener la autorización que permite operar en el sistema, “sólo puede hacerse personándose en las oficinas de la Tesorería General de la Seguridad Social”, denuncian desde ATA y FETTAF.

También en materia de gestión laboral ocurre que en el momento en el que se da de baja a un empleado se inactiva la cuenta de cotización asociada. Esto obliga a esperar varios meses hasta poder dar de alta a un nuevo trabajador o hacerlo días antes de que el antiguo deje de ejercer en la empresa o negocio con carácter definitivo. Si bien en el primero de los casos, esto supone una traba a la creación de empleo, en el segundo, se produce un incremento de los costes del empleador.

Otra de las barreras a los que se enfrentan los autónomos día tras día es que las herramientas digitales de las distintas administraciones no son homogéneas. Realizar un mismo trámite es completamente distinto en las 17 comunidades autónomas. Lo mismo ocurre a la hora de solicitar información, ayudas, subvenciones… Según la Administración será más o menos complejo.  “Además de ser funcionarios sin sueldo, tenemos que ser expertos informáticos”, apuntan con sorna desde FETTAF.