18 julio, 2018 / by admin

Montero abre la vía para armonizar Sucesiones y Donaciones

El Gobierno se prepara para impulsar la armonización del impuesto de Sucesiones y Donaciones entre las comunidades autónomas, uno de los tributos que más peleas suscita entre gobiernos regionales por las diferencias abismales en cuanto a tipos y bonificaciones. Así lo hará saber este jueves la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el seno del Consejo de Política Fiscal, después de que el nuevo Ejecutivo haya sugerido en varias ocasiones en privado que desea dar este paso, respaldado con mayor o menor entusiasmo por dirigentes autonómicos socialistas de la talla de Javier Lambán, Emiliano García Page o Susana Díaz.

Montero se servirá, además, del documento que el anterior ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, hizo llegar a las regiones con los consensos y desacuerdos en materia de financiación autonómica. «Se considera deseable, en línea con lo argumentado por la Comisión de Expertos y respaldado ampliamente en el Comité Técnico Permanente de Evaluación del Consejo de Política Fiscal y Financiera, que se trate de avanzar en la coordinación fiscal entre las CCAA a través del impulso de una armonización de la normativa tributaria», señala el citado informe, conocido el pasado 22 de mayo.

El de Sucesiones y Donaciones es un tributo cedido al 100% a las autonomías, y el Ejecutivo no pretende en ningún caso imponer una decisión. Tendrá que producirse con suficiente consenso, hecho improbable. Madrid, con las mayores bonificaciones en el tributo, y Canarias, con el gravamen más bajo de toda España, se van a oponer fieramente a renunciar a su capacidad de gestión del mismo.

Por determinar aún, la posición que adopten Andalucía, Extremadura y Aragón, que han rebajado el tributo con intensidad este mismo año y que podrían reclamar la igualdad en el tributo con menor ahínco que hace un tiempo, cuando denunciaban la política «desleal» del Gobierno madrileño.

Hacienda también comunicará este jueves los nuevos límites de deuda y déficit de las autonomías hasta 2021, con la novedad de que el desvío presupuestario del año próximo podrá ser del 0,3%, dos décimas más que antes. El Ejecutivo de Sánchez otorgará así un margen de 2.400 millones con el gasto a las regiones poco antes de las elecciones autonómicas de mayo.

Según informó el martes el departamento de la ministra Montero, el Consejo de Política Fiscal también servirá para informar del techo de gasto de 2019 y para aprobar la propuesta de creación de un grupo de trabajo que aborde la coordinación de la tributación propia regional.

Por último, Montero trasladará a las comunidades los trabajos preparatorios de la futura financiación autonómica.